Mi primera vez…
… en un gimnasio, mal pensados, fue bastante patética-cómica. Haces todos los ejercicios mal, el monitor te está venga a seguir porque piensa que te vas a matar y los parroquianos te suelen dar consejos con toda la buena intención del mundo. Yo era un buen novato y aceptaba todas las recomendaciones que me sugerían.
Pero recuerdo un ejercicio en concreto: la press de banca, en el que a poco la preparo. Un chico estaba haciendo ese ejercicio, al acabar dejó el peso con el que estaba entrenando y yo me dije: “Si ese chico puede con ese peso, yo también”. Gran error por mi parte pensar eso. Total, me tumbo, agarro la barra y empiezo a hacer el ejercicio. A la tercera vez que consiga alzar la barra ya debía estar rojo como un tomate, la bajo contra el pecho e intento volver a subirla. Se queda a media altura y mis brazos dicen: “Hasta aquí hemos llegado coleguita”. Entonces es cuando, muy lentamente, la barra empieza a bajar contra tu voluntad hasta que se queda apoyada en tu pecho y, también muy lentamente, se empieza a deslizar hacia tu cuello aunque estés con todas tus fuerzas tirando de ella. Al final tuvo que venir un chico del gimnasio, cogió la barra con un solo brazo y la dejó en su sitio; humillante.
Me he acordado de esto porque en el gimnasio al que voy ahora hay un chico nuevo y le ha pasado algo parecido. Por suerte estas cosas ya no me pasan.
Julio 8, 2009 at 3:53 pm
Jaja Sí, eso a mí también me pasaba.
Lo que también me ha pasado es coger una máquina, poner mucho peso (al cual ya estoy acostumbrado) y ver como viene el típico gallito que hace dos dias que va al gimnasio y que aparentemente es más fuerte que tú y se pone con tu mismo peso.
Al cabo de dos movimientos lo ves con la cara roja y inspirando y expirando como si se fuera a ahogar. Qué risa. xD
Julio 8, 2009 at 3:55 pm
Porcierto, he sido mal pensado antes de leer el post.
(Y quién no).. xD
Julio 8, 2009 at 6:09 pm
Yo pensaba que este post sería una confesión más intima xDDD
Todos los comienzos son duros, dicen por ahí.
Julio 8, 2009 at 6:22 pm
jajaja. Ya se sabe que las primeras veces no suelen hacerse las cosas muy bien. Suerte que tenías alguien al quite por allí, si no todavía estás debajo de la barra.
Saludos
Julio 9, 2009 at 2:04 am
A un pana mio le pasó eso una vez, es un peligro, gracias a Dios que no pasó a mayores.
Saludos.
http:www.freedom.ws/lary685
Julio 10, 2009 at 7:43 am
Abel: suele pasar esas cosas en un gym, pero son las que te hacen reir XD.
Rorpieth: la verdad es que sí que son durillos.
Despistado: las primeras veces siempre son algo extrañas o ridículas… ¿seguimos hablando del gym?
Tmac: suerte que no fue a mayores XD
Julio 11, 2009 at 9:04 am
Jajaja, buena anécdota, me hace recordar que hace ya un buen tiempo no voy al gimnasio…
Julio 13, 2009 at 12:35 pm
Pues es fácil ponerle remedio XD. Otra cosa es tener ganas.