Ira
Antes de contar lo que voy a contar todos mis amigos y conocidos saben que soy una persona tranquila, afable, a la cual cuesta hacerla enfadar y que no me gusta meterme con la gente. Pero esta noche…
Se presentaba una noche agradable con mis colegas (Raúl, Fede y NK) en el parque del Ebro con nuestro calimotxo. Acabábamos de empezar y estábamos echándonos unas risas. Observo que por la zona está el típico grupo de niñatos de 16 años que sabes que no va a llegar a los 20 por el estilo de vida que llevan. Este grupito, de cuatro o cinco niñatos (con sus respectivas niñatas), se dedica a meterse con otros grupos de chavales que están tan tranquilos por la zona para sacarles algo de bebida o lo que sea.
Este grupito decide acercarse a donde estamos nosotros, se meten con nosotros, se ríen, pasamos de ellos, no les decimos nada ni les miramos. Me sirvo un vasito de calimotxo mientras los niñatos siguen al lado a su bola, cuando estoy alzando el vaso para bebérmelo… ¡ZAS! Uno de los críos me pega una patada en la cara. No me hace daño, me dio mal, por suerte. Miro al jodido despojo humano, me entra una mala leche increíble, deseo cogerle por el cuello y estamparle dos hostias. Pero no hago nada, mis amigos me dicen que es mejor pasar, que no gano nada. Siento una ira que me encantaría dejarla salir para acabar con el niñato, pero no hago nada. Me trago el orgullo, mi orgullo se queda herido mientras el despojo social se burla. Un despojo al que le saco dos cuerpos, un despojo al que me encantaría devolverle el golpe; pero no hago nada. Mis amigos me calman. Los niñatos se van eufóricos y yo me quedo con mi orgullo herido.
Decidimos marcharnos a la zona de fiesta, mis amigos intentan animarme, por desgracia no lo consiguen. Tengo una mala leche impresionante dentro de mí. Al final decido marcharme a casa porque lo único que conseguiría sería amargar a mis colegas.
Llego a casa y le cuento todo a mi padre. Mi padre me escucha y me dice: “Yo no habría podido quedarme quieto. Le habría pegado una paliza al niñato. Hijo, eres demasiado tranquilo”.


Es jodido aguantar sin pegarle dos leñazos al subnormal pero has hecho bien en pasar. Lo peor es la mala leche que se te queda por no devolverlas…
Creo que hiciste lo correcto, una pena que haya gente como esa
Lastima se mueran todos los niños gitanos que van así por la vida. Matarlo hubiese sido la ruina para tí y para todos nosotros.
Pues demostraste infinitamente mucha más madurez que ellos.
Entiendo la rabia q sentiste, todos hubiéramos deseado “explicarle” un par de cosas al niñato, por eso es más de admirar lo que hiciste. Ole tú.
Te admiro por tu conducta padifista, y redactas bastante mejor que yo jejeje.
Enhorabuena.
seguro que no fue nada dificil contenerte, hiciste bien (aunque una hostia por lo menos tendria que haberse llevado…
Ahora en frío, me alegro de no haberle cruzado la cara al niño, pero en ese momento a la mente me venían otras cosas.
Marga gracias por pasarte por mi blog XD
Yo quizas no me hubiera podido contener, pero hiciste muy bien, lo malo es la impotencia de saber que despues el niñato se lo haria a mas gente y la mala hostia que se te queda. Lo peor que podria pasar es que buscaba guerra a lo mejor le das una hostia y te saca una navaja, no merece la pena…
Creo que adoptaste la postura más correcta; a veces duele pensar que un memo te ha amargado la tarde, pero seguramente hubieses estado peor si dejado llevar por los primeros momentos de ira le hubieses dado una paliza, q
que por otro lado tenía bien merecida.
Bueno, me salió en dos trozos de manera involuntaria.
Saludos
esos crios buscan camorra por pura diversión, si te tocan las pelotas y tú reaccionas liandote a leches consiguen su objetivo…
pero ¿qué hacer en esas ocasiones? creo que no hay respuesta correcta, pues todas las reacciones son válidas, eso sí,unas mejores y otras peores…
Hijos de puta ojala haya una revolucion o algo y los maten a todos o los echen del pais. Esos no aprenden asi ke vamos a matarlos! Somos mas, somos mas listos y aun asi nos siguen pegando. Yo voto por hacerlos sufrir de la misma forma pero en lugar de con navajas con pistolas que para eso tenemos mas dinero que ellos.
Más o menos esa es mi historia diaria en el colegio, al contrario que tu soy aun más, pero mucho más tranquilo eso si si me pillan de mala ostia, hubiera saltado y como tu has dicho dar de más de ostias
bueno un saludo
eso si estoy con todos en que elegiste el mejor de los ccaminos, el camino pacifista saludos
Yo no tengo 20, tengo 16 años, pero no soy de ese estilo de niñatos que va ocn el grupito a fastidiar a los demás, porque pienso que a esa gente cualquier día le van a devolver una paliza otro como ellos y va a pagar lo que hizo, y más
Con eso me basto, pero sinceramente, si me hubiera pasado a mí, no me hubiera quedado quieto porque de gallitos hasta poco.
Deberías haberle dado una hostia buena, ya verás como no volvía por otra.
Mucha gente me está diciendo que elegí la mejor vía al no golpearles. Yo creo que también la elegí, aunque a veces lo dudo.
Es normal que dudes, yo ya te puse que quizas yo no me hubiera contenido pero es mejor arrepentirse de no darle una hostia a un niñato que arrepentirse de habersela dado o lo que es peor que te saque una navaja y nos arrepintamos todos. Un beso
Ya bueno Chati, sólo que pegar a una tía está mal visto, y que una chica le devuelva la ostia en este caso a un gitanillo es distinto a que, en este caso, Epi lo hubiese hecho.
Si le pegas tú igual hasta te aplauden, si le llega a pegar él a saber como habría acabado el asunto…
Me alegro por ti Epi, se ve que también eres igual que yo de paciente con esa gente (Que mucha gente me dice que debería sacar un poco mi mal genio de vez en cuando y no ser tan osito de peluche ^^).
Y yo como el resto de la gente te digo que hiciste bien, pero para no quedarte con esas ganas ójala hubiera alguna manera de joderles sin que te vieras afectado…nose…ójala llevara suna pistola a mano (sin balas por si acaso) y que hubiera pasado un policía en ese intante, se la hubieras dado y pidiendo auxilio al policía jeje…bueno, voy a decir de decir gilipolleces.
Un Saludo
En resumen, a veces hay que tragarse el orgullo y asimilar.
Al final creo que hice bien en tragarme el orgullo.