Huir
No sabía cuanto tiempo llevaba huyendo del guerrero de negra armadura. Cada vez le costaba más respirar, el mero hecho de fijarse en los obstáculos del camino le suponía un gran esfuerzo. Se esforzaba por recordar como empezó todo, pero sólo veía imágenes fugaces que pasaban rápidamente por su cansada mente. Recordaba despertar y que al mirar alrededor solamente veía los cuerpos descuartizados de su mujer e hijo, recordaba la profunda amargura que le embargaba en ese momento, la ira posterior que sentía hacia el asesino de todo lo que tenía en esta vida… pero esa ira se desvaneció al ver al imponente guerrero de negra armadura blandiendo la gigantesca espada. Esa oscura figura se dirigió a por él con total decisión, se le pasó por la cabeza el cargar contra el magnífico guerrero, pero sabía que no podría hacer nada contra él y huyó sollozando al ser consciente de su impotencia.
Su penosa huida continuaba, la considerable ventaja que le sacaba en un principio al oscuro guerrero se iba reduciendo, se estaba agotando y no podría mantener el ritmo; al contrario que su perseguidor que avanzaba hacia él inexorablemente con una tenacidad implacable.
Llegó a un sendero que discurría por un frondoso bosque, los árboles apenas dejaban pasar la luz y los pocos rayos que lograban aclarar sus pasos proyectaban siniestras sombras que turbaban aún más su mente. Apartó un segundo la vista del sendero para mirar atrás, allí no había nadie, había conseguido huir, una sonrisa empezó a esbozarse en su rostro que al instante quedó borrada al notar el frío metal penetrando en su ser.
Notaba un fluido caliente resbalando por su cuerpo, se sorprendió al verse aferrado a la hoja que le acaba de atravesar las entrañas; no sentía dolor. Alzó la vista para mirar a través de la visera de su asesino, ahí vio dos puntos de luz, dos puntos que penetraron en su mente provocándole un dolor que jamás había sentido en su vida… el dolor de la verdad. Al ser iluminado soltó un grito desgarrador que le rompía la garganta a medida que salía de lo más hondo de su perturbada alma…
- Doctor, doctor… el nuevo paciente está gritando, lleva así varios minutos. ¿Qué hacemos?
- No haga nada, déjelo. Si ve que sigue así dentro de una hora sédelo.
- Pero…
- Déjelo estar, se acaba de dar cuenta de la verdad que se negaba a reconocer.
- ¿Cómo?
- Se había encerrado en su propia mente al no poder afrontar la realidad. Porque reconocer esa realidad sería reconocer que él era un monstruo.
- No le entiendo doctor.
- Él ha matado a su esposa e hijo y se negaba a reconocerlo. Su mente le ha mostrado lo que en verdad ha hecho.
Diciembre 4, 2007 at 3:02 pm
Vaya. el final me ha sorprendido muchisimo. No te esperas algo asi. Felicidades!! Es un relato estupendo!!
Diciembre 4, 2007 at 5:27 pm
Gracias XD
Diciembre 5, 2007 at 1:18 am
Ahaha Bienvenidos al autocorrector Ceci, introduzcan un relato y lo corregiré automáticamente XD . Riazor ya te vale ¬¬ , ya hablaremos, ya hablaremos… Epi, muy muy bueno, sorprendente
. Mi enhorabuena
SaLuDoSsSs!!!
Diciembre 5, 2007 at 1:20 am
Ains Riazor, mira que no darte cuenta de los fallos que tenía XD, ha tenido que llegar CeCi para corregirlo XD. Mil gracia CeCi XD
Diciembre 5, 2007 at 1:26 am
Mil graciaS, mil es artículo numeral plural ¬¬ el sustantivo al que acompaña ha de ser plural ^^ jajaj , vale acabo de convertirme en repelente XD . Mil besoS Epi
Diciembre 5, 2007 at 1:28 am
… mmmmmmmmmmmm… me has dejado sin palabras… esto, ejem… CeCi me das miedo
Diciembre 5, 2007 at 1:29 am
XD sin comentarios… XD
Diciembre 5, 2007 at 1:30 am
XD
Diciembre 7, 2007 at 3:08 pm
Yo cumpli con mi parte del soborno que era decir que el relato era bueno, el trabajo de corrector corre a cargo de otras personas xDD
Diciembre 10, 2007 at 11:48 am
jajajajajajaja… que perro XD