Aprobación
Continuación de los relatos Iniciación y Búsqueda de regalos.
Los dos guerreros estaban ávidos de venganza por la muerte de su compañero; avanzaron con sus mandobles listos para actuar. Tantria los esperaba con mirada severa con la mirada de una veterana, el rostro no parecía el de una niña pertenecía a otro ser frío y calculador. La carga de los soldados fue demasiado lenta para la grácil figura de la niña, saltó por encima de la guardia de los hombres a la vez que lanzaba dos de sus dagas. Éstas volaron durante un período corto de tiempo para acabar en la garganta de los soldados, éstos soltaron sus mandobles para agarrarse inútilmente sus cuellos mientras sus vidas escapaban inexorablemente.
Tantria se acercó al primer soldado que derribó mientras los otros dos morían lentamente entre estertores de sangre. Le quitó parte de los protectores del brazo para dejar al descubierto el antebrazo del fallecido, encontró lo que buscaba. Todos los guerreros de la guardia del rey se hacían un tatuaje en el antebrazo con la forma de un grifo. Tantria sacó una daga y arrancó la piel donde se encontraba el tatuaje, posteriormente hizo lo mismo con los otros dos hombres que ya habían dejado de luchar por sus vidas. Recogió las dagas que utilizó, las limpió cuidadosamente y las guardó en sus correspondientes fundas. Miró a su alrededor, la sangre que salpicaba el pavimento parecía negra a la luz de la luna, era algo hermoso. Se cubrió el rostro con su capucha y se escabulló del lugar en dirección a la guarida de los asesinos.
Tantria estaba muy excitada pero no mostraba sus emociones ante los cabecillas del gremio de asesinos. Sin esperar a que le dirigieran la palabra arrojó las pieles de los soldados sobre la mesa de sus señores, éstos abrieron los ojos como platos al ver el tatuaje del grifo en las diferentes pieles.
- Sin duda es un gran regalo para nosotros – hablaba Turlan visiblemente sorprendido –, creo que hablo en nombre de todos los de esta mesa cuando digo que mereces pertenecer a este gremio – Gortag asentía con la cabeza, era un ser parco en palabras, lo que tenía que decir lo decía a través de sus armas –.
- Debo admitir que has superado ampliamente mis expectativas, querida niña – Naldia era la que hablaba ahora y sin duda era la opinión que más apreciaba Tantria –. Veo un gran futuro para ti si continúas sirviéndonos.
Después de estas palabras Gortag se levantó con una prenda en la mano, le quitó a Tantria su vieja túnica y le entregó otra de cuero negro. La niña no cabía en sí misma de gozo y ya mostraba su alegría, le habían entregado la túnica negra que simbolizaba que había subido un peldaño dentro de la jerarquía del gremio. Este peldaño no sería el último que lograría alcanzar.

Buena continuacion, me gusta sobre todo la frase: “mientras sus vidas escapaban inexorablemente”, me ha llamado muchisimo la atencion y me ha encantado xD
A mí también me gustó cuando la escribí XD. Espero encontrar tiempo para seguir con la continuación y hacerla algo más larga. Bueno supongo que en este puente tendré tiempo de hacerlo.