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Cartas desde África

Leyendo la revista “XLSemanal” me he topado con un artículo que me parece muy interesante aunque algo triste, no sé porque no había reparado antes en él, lo deben poner cada semana. El autor se llama Gonzalo Sánchez-Terán, este hombre nos cuenta su vivencia en el país africano, creo que está allí en calidad de misionero. Bueno aquí os dejo el artículo:

Montando pupitres

“Estábamos en Gassire montando pupitres para los nuevos hangares de la escuela y sólo por la tarde supimos lo que había sucedido esa mañana en el campo de desplazados de Gouroukoun. Dos pick-ups del Ejército chadiano descendieron desde Goz Beida y aparcaron junto al centro de distribución: los soldados, fusiles en ristre, conminaron a los jóvenes a subir en sus vehículos y partieron con ellos camino de los cuarteles. Desde hace tres meses, el Ejército intenta reconquistar la región de Tissi, en la frontera con Sudán y la República Centroafricana: como nadie quiere ir allí a morir, empezaron con el reclutamiento forzoso. Todos pensábamos que durante la temporada de lluvias la situación se calmaría, pero no ha sido así. Cada vez hay más militares en Goz Beida, unos pertenecen a la etnia del presidente; otros, a la del ministro de Defensa, se odian entre sí, desprecian a la población local y esperan a que se seque el barro para seguir adelante con su oficio: matar. Entre esos jóvenes había varios alumnos de nuestra escuela en Gourokoun, chicos de 13 ó 14 años. También agarraron a Assafi Ahmat: Assafi tiene 16 y cara de crío, estudia la secundaria en Abéché y ha venido al campo de desplazados, donde reside su familia, a pasar las vacaciones. Nos está ayudando en el colegio ensañando a leer y escribir a los más pequeños. Como tenemos la atestación de que forma parte del profesorado, conseguimos que lo dejaran regresar a Gouroukoun; de los demás aún no sabemos nada. Anoche fui a hablar con el prefecto de Goz Beida, pero vino a decirme que su poder terminaba en la puerta del cuartel. Es difícil convencer a los jóvenes de ir al colegio cuando saben que su porvenir queda en las dunas del este, disparando para defender a un dictador.

A cientos de kilómetros al norte de aquí, en Trípoli, el Gobierno del Chad y los rebeldes llevan un mes enfangados en sus conversaciones de paz, acusándose de miserias en el salón de un hotel, lejos de la lupa de una comunidad internacional miope y parcial: si un rincón de África no produce suficientes muertos o suficiente petróleo, bien puede pudrirse al sol sin desvelar a nadie. Francia, al tiempo que promete fondos y comida para aliviar a las víctimas del conflicto, protege al presidente del Chad, Idriss Déby Itno, el manso servidor que recluta menores a la fuerza y tortura a sus prisioneros: a menudo, la asistencia humanitaria es el moderno opio del pueblo.

Mañana volveremos a Gassire, a llevar las pizarras para los dos nuevos hangares que cobijarán a 200 niños: continuamos poniéndonos medallas y sintiéndonos importantes porque damos alimentos, mantas y cuadernos a quienes necesitan justicia, justicia y justicia.”

~ por Epi en Agosto 14, 2007.

3 comentarios to “Cartas desde África”

  1. Millones de personas padecen las tristes consecuencias de los conflictos bélicos, mientras la comunidad internacional vive en el limbo. Siempre ha sido así para desgracia de este planeta…

    Me gusta tu blog
    Saludos

  2. un relato tremendo…yo ayer, por pura casualidad caí en un documental sobre un país de africa (no recuerdo cuál) en el qeu los ejercitos entraban en las poblaciones y violaban a todas las mujeres y niñas qeu veían…el docuemental hablaba sobre esas niñas violadas, de cómo sus familias las repudiaban, el pueblo entero las despreciaba y de cómo conseguían o no rehacer sus vidas…

  3. En África se viven demasiados dramas que no queremos ver, pero que están ahí.

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